Un sitio al que le tenía ganas desde hace mucho años en Galicia, eran las Fragas del río Eume, un parque natural cercano a Ferrol en el que sumerges en la naturaleza sin anestesias. De camino, paramos en al lago de Puentes de García Rodríguez, junto a una térmica que contrasta bastante con le paisaje. En el embalse hay playa artificial y una zona en la que aparcan las autocaravanas.
Antes de llegar, merece la pena acercarse al Monasterio de Santa María de Monfero, un gran edificio de piedra damado con plazas de pizarra, sobrio pero imponente, con un entorno privilegiado que comprende las antiguas tierras de labor, un arroyo y diversos senderos.
Para visitar las Fragas, decidimos hacer noche previa en el área de Autocaravanas que hay al sur, y que permite acceder andando al parque natural por una ruta amarilla -no exenta de desnivel, y no apta para todos los públicos, ojo- pero que permite recorrer parte del bosque y que si tenemos el tiempo suficiente (unas 4 horas con parada en el monasterio) merece mucho la pena. También hay otros accesos más cómodos e incluso autobús, pues hasta el corazón no se puede acceder en vehículo propio… pero no so lo mismo.
La mencionada ruta, llega hasta el Monasterio de S Joan de Caaveiro, visitable, y con unas vistas espectaculares. Allí repusimos fuerzas, todos.
El regreso desandando el camino, tras hacer un pequeño círculo por la orilla opuesta del río.












